Comprender la publicidad, ¿publicidad engañosa?

Publicidad engañosa es aquella que anuncia una característica o beneficio del producto que no se ajusta con la realidad del mismo. Haciendo el silogismo, si el título de ésta obra de Antonio Caro es Comprender la publicidad y cuando la lees comprendes aún menos todo lo que la publicidad conlleva, ¿podríamos denunciarlo por publicidad engañosa?


Me temo que no, pues el problema radica en el receptor y no en el emisor del mensaje. El que tenga oídos para oír, que oiga. Y el que no, ¿qué? Pues que se lea otro libro. Porque Comprender la publicidad es mucho libro y una buena cura de humildad para muchos gurús publicitarios que deambulan por del mundo de la publicidad, tanto laboral como académico y que realmente no se enteran de “a que están jugando”.


¿Por qué digo todo esto? Pues porque he leído su libro. Al final, he leído el libro, aunque he de confesar que hasta en tres ocasiones lo dejé por imposible. Pero, al final, mi propio ego me hizo pensar, ¿te vas a rendir tan pronto? Pues no, no me iba a rendir tan pronto. Leí, leí y a pesar de no ser capaz de comprender todo, emulé a Forest Gump… y seguí leyendo. Y al final al final te das cuenta de que estas ideas filosófico-socio-metafísico-semiótico-simbólico-fantásticas de las que habla están más en consonancia de la realidad de lo que a priori parece
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La publicidad es una realidad social de la que no nos podemos desligar queramos o no. Y el que piense que la publicidad se trata de “anuncios que sirven para vender cosas” no estará equivocado, pero le recomendaría sentarse a leer Comprender la publicidad (digo sentarse, muy consciente, pues este libro no sirve para ser leído en el Metro o autobús), pues demuestra que tiene una idea muy básica y por tanto probablemente llena de prejuicios sobre la realidad publicitaria.


La publicidad hay que entenderla como un hecho que configura nuestra vida social por lo que modifica nuestros comportamientos sociales, es la base de nuestra economía capitalista (pues aunque a algunos no les guste, vivimos en un sistema capitalista), es parte de nuestra historia, configura nuestro ser, es reflejo de la lengua, configura nuestro ser y es imprescindible.


Ángel o demonio, es inconcebible nuestro mundo particular sin la publicidad que lo sustenta. Además, hay que comprenderla como un todo. Cualquier opinión, descripción, valoración o juicio que se haga sobre la publicidad tomando tan sólo una parte de ella será incompleta y por tanto tergiversará la realidad. La publicidad hay que entenderla como un todo, como un conjunto, fijándonos en todos sus matices. Esta es la única forma de, como bien dice Antonio Caro, Comprender la publicidad.