Los problemas del patrocinio de deportistas


Durante muchos años del siglo pasado asociar nuestra marca a figuras del deporte era una garantía de éxito, sobre todo si nos dirigíamos a targets concretos como los más jóvenes. Los valores que transmite el deporte pueden transferirse a nuestra marca: afán de superación, ganas de mejorar, esfuerzo, fuerza, velocidad, potencia…

Pero este modelo se vio puesto en peligro por algunos escándalos, lo que ha hecho que salvo en algunas circunstancias las empresas cada vez se muestren más reacias a ligar su nombre a un deportista. El último caso sobre en el que vemos esto es con el reciente escándalo de Tiger Woods. Al filtrarse a los medios sus agitadas relaciones interpersonales, muchos de sus patrocinadores le han retirado su vinculación, aunque siga siendo el deportista mejor pagado según la revista Forbes. Los escándalos y el dopaje son los principales problemas de la caída de ésta inversión.

Otros deportes como el ciclismo han sufrido también esta fuga de patrocinadores, dejando a muchos deportistas profesionales en el paro. Algunas marcas están optando por otro tipo de patrocinio deportivo, más enfocado a ser la imagen de algún evento o de estadios deportivos. Cabe destacar el caso de Red-Bull, quién patrocina eventos deportivos que tengan asociado el riesgo como el ski extremo, el motocross Freestyle o incluso los Sanfermines.

¿Cuál es vuestra opinión sobre esto?